Capa para otoño

Me he tomado un descansillo bloguero… entre medias un viajecito descubriendo Luxemburgo, Alsacia y Selva Negra y a la vuelta la puesta a punto del calendario de talleres y monográficos que nos esperan durante el curso. Mucha ocupación y poco tiempo, como siempre. Así que la opción de participar en un RETO organizado por Handbox siempre es perfecta para poner al día el blog.

En esta ocasión el #desafiohandbox se titulaba #otoñoribesycasals. Se trataba de coser una prenda de otoño con la nueva colección de TELAS de temporada de la fantástica tienda Ribes&Casals. En varias ocasiones he visitado sus comercios y me he quedado alucinada de la gran variedad de tejidos a precios muy interesantes. A mi me encanta probar texturas nuevas y esta era una oportunidad de hacerlo. Yo consulté los tejidos desde su web y me decidí por un Punto Baguilla Bicolor cuyo nombre no había visto hasta el momento. No sé, no lo pude tocar por supuesto, pero la descripción me pareció interesante: Tela de punto baguilla gris vigoré con hilos metalizados. Baguilla con mucho peso y con un porcentaje justo de Spandex que le aporta caída al tejido. Está compuesto por unos hilos efecto metalizado que dan un leve toque brillante. Tela para jerséis y prendas de exterior para la temporada de invierno. Junto con la baguilla pedí a modo de forro un Punto fino de lycra negro.

Y la sorpresa llegó cuando recibí la tela en casa. Me encantó! Tiene muchas posibilidades, por eso me costó decidirme por una costura en concreto, siempre de un PATRÓN sencillo. Y qué mejor que los maravillosos patrones japoneses de Noriko Sasahara. Ya presenté su libro Casual Sweet Clothes en el blog, y lo seguiré haciendo, porque todos sus modelos se merecen una oportunidad de costura. En este caso combiné dos patrones, al modelo de abrigo-capa D le añadí la capucha del Q.

Como anécdota del tejido escogido, antes de la COSTURA fue necesario estabilizar los márgenes de toooooooodasss las piezas con fliselina al bies con pespunte. Fue un trabajazo, sobre todo porque la urdimbre del tejido es ese hilo plata que con la plancha desaparece por arte de magia. Te sorprendería el super agujero que puedes hacerle a la tela con un poco de calor (me pasó sí, me pasó). Pero digamos que la dificultad sólo radica en eso, porque la costura es tan sencilla que no tendrás más problemas. En mi caso decidí forrar el abrigo-capa con la lycra de punto, tanto la capucha como el cuerpo, dejando en baguilla las vistas (entreteladas en negro previamente). Os dejo con algunas imágenes del proceso.

Una vez finalizada la prenda, os aseguro que resulta de lo más CÓMODA. No le puse ningún tipo de cierre, ni el botón superior en el escote que proyecta el patrón. No sé como explicarlo, es como una manta que se te pega al cuerpo, un tacto super agradable y que da un calor increíble. La prenda te abraza y se te adapta el cuerpo totalmente gracias a esa elasticidad y peso que tanto me gustaron desde el principio. Lo que sí… cuando ya tienes la prenda en la percha y piensas en sacarla a la calle, en con qué vestirla… me pareció que le faltaba vida, que le faltaba color, aunque fuesen unos tonos otoñales.

Y no se me ocurrió otra cosa que hacer POMPONES de restos de merino. Con ellos ideé el cierre del escote y el resto los uní al bajo del abrigo-capa. Ni que decir tiene que a mi hija le chifló, es super fan de los colores y los pompones, y que sin ellos, la prenda pasaría totalmente desapercibida para ella. Ahora sólo me queda llevarla a la salida del cole 🙂

   

Estoy encantada con mi super capa de pompones, aunque las temperaturas a punto de comenzar Noviembre no bajan de 25 grados. Insólito en esta parte del mapa y que aunque nos alegra el día despertarnos con la luz del sol permanentemente… necesitamos que llueva. Yo lo deseo con todas mis fuerzas!

Queremos un otoño de verdad!

eLISA

Vestido para la hermana de la novia

Qué ganas tenía de enseñaros esta costura. A tiempo pasado puedo decir que estoy muy orgullosa de este trabajo, aunque me quitase horas de sueño y preocupaciones. Ha sido todo un reto. Y eso se lo debo a un tejido tan especial como complicado de coser: el GUIPUR. Os diré que se trata de un tejido sin fondo, se trabaja al aire sobre los hilos, como una tela de araña. El soporte provisional desaparece finalmente. Una vez terminado el guipur no reposa en nada, los motivos se sostienen entre ellos enlazados entre si o unidos por hilos lanzados, de ahí su complicación en la confección.

Este reto también se lo debo a Sofía, una amiga que ha demostrado una gran confianza en mi, y tanto que sí! La idea del vestido la tenía clara, y tras ver varias colores y combinaciones se decidió por un guipur magenta sobre un cuerpo y falda de crep y gasa color cereza. Su ESTRUCTURA la forman dos vestidos: uno de crep con falda en capa y cuerpo de escote corazón; y otro de cuerpo de guipur con escote barco, semi mangas y pico en espalda con falda de gasa en capa. Los dos vestidos irían unidos por un cinturón de crep cerrado en la espalda con una larga lazada.

 

Lo difícil comenzó desde el principio, cuando hubo que pensar en la cantidad de telas que necesitaba para cada pieza. Por un lado de guipur, cuyos 52€ el metro no deja a nadie indiferente. Y por otro lado la cantidad de gasa y crep para una falda larga cortada en capa. A raíz de esto… lo he pensado mucho y voy a contaros una ANÉCDOTA cuando fui con mi amiga a comprar la tela en una tienda física de Cambados (Pontevedra):

Nada más preguntar por los tejidos, la dependienda (señora mayor y dueña del comercio de toda la vida, que seguro que cose y muy bien…) me pregunta: Para qué? Aquí ya, se me empezó a tensar una vena 🙁 Pero yo que soy muy “ghiadiña” le cuento el proyecto. Con el crep y la gasa no hubo dudas, la señora nos cortó sin comentar, pero… ay miñanaiquerida cuando llegué al guipur! Yo le pedí 50 cms y me dijo que eso no me iba a llegar. Le insistí en que había medido y que iba a aprovechar los dos sentidos de las hojas, pero ni así la convencí. Seguía diciéndome que no me llegaría porque tenía mangas, y yo venga a decirle que no eran mangas completas, pero nada. La señora erre que erre. Y a lo mejor podía tener razón pero lo que de verdad me molestaba era ese tonillo de modista profesional discutiendo con una recienllegadaalacosturamevaadeciramiquellevotodalavidacosiendo! Afuuuu… y en medio Sofía, que no sabía qué decir. En fin, que cuando mi terquedad superó su insistencia me cortó el guipur con una frasecita final envenenada: Tú verás!

Moraleja: por mucha bloguer de costura que seas, no discutas subestimes la sabiduría de una vendedora de telas de toda la vida.  Eso sí, tengo en un atado el resto del guipur del que podría sacar cuatro mangas más.

Después de esta introducción llegó lo importante, pasar el patrón a la tela y meter la tijera. Fueron muchas horas de contemplación, giros y cambios de sentido. Hasta que por fin di con la zona para RECORTAR. En los perfiles del escote de la espalda tenía claro que las hojas iban iguales y de forma recta, pero en el caso del escote barco y las mangas, ahí había que jugar con el dibujo para recortar un perfil curvo. Además os diré que por supuesto, el guipur tiene un grosor exagerado que no permite costuras de más. Es por ello que las pinzas estaban totalmente descartadas. Así, hubo que dar forma al cuerpo con la tela puesta, ajustando hasta dar con el encaje perfecto.

Como ya os dije, debajo del guipur realicé un cuerpo en crep, palabra de honor con escote corazón y muy escotado en la espalda. Tuve que diseñar una MUSELINA previa para ver cómo sentaban las ballenas y elegir el grosor para un mejor refuerzo. Lo siguiente fue la falda de crep unida al cuerpo que haría la función de forro, y la falda exterior, de gasa hasta los pies y con una mínima cola atrás. La unión de las dos faldas a los dos cuerpos se realizó con una banda a modo de cinto, sólo sujeto en su perfil superior y suelto a partir de los márgenes de la esplada de guipur. Sofía lo quería muy largo y cerrado en lazada que ocultaría el final de la cremallera invisible con corchete.

Os imaginais mi cara después de la prueba definitiva? No me lo podía creer, ni en mis mejores sueños! Estaba super feliz, no sé. Super emocionada de verlo acabado y a Sofía el resultado le encantó. No sé como explicarlo pero merece la pena vivirlo porque eso no se paga con dinero. Fue un reto difícil pero estoy super orgullosa de este vestido.

Como si de un premio se tratase: quiero agradecerle a Sofía su confianza. Una hermana no se casa todos los días y ella me dejó trabajar sin cuestionar. Estabas guapísima Sofía! Gracias!

Ahora sí que es verdad! Happy sewing!

eLISA

Mini Marshmallow dress

Estamos en verano pero no de vacaciones. Los niños no tienen cole y los tiempos para mi son muy cortitos. Cuando aprovecho? Pues cuando los peques pasan la mañana en la ludoteca, cuando deciden ir a la piscina con papá o mientras duermen la siesta (en este apartado nos vale la tumbada en el sofá jugando a la tablet). Todo esto es la escusa para que hayan pasado tres meses desde que Ana Valls me propuso testar su primer patrón INFANTIL. Ana es española, pero vive en Londres desde donde creó su propia tienda online de patrones de mujer y telas:  CocoWawa Crafts. En este caso se trata de su primer vestido Marshmallow de mujer adaptado para niñas, que aunque ya salió a la venta el año pasado, quiso mandármelo para que lo probase. Y aquí está el resultado.

Se trata de un PATRÓN de costura para niñas de entre 3 y 12 años de edad. El vestido conserva el corte trapecio, con un volante en la parte inferior, cuello de estilo bebé o lazo opcional y bolsillos interiores en los costados. Dentro del diseño existen varias versiones que podreis elegir sin modificar el cuerpo: manga tres cuartos y puños, manga corta o sin mangas. Lo bueno de esto es que puede vestirse todo el año, modificando el tejido. Podreis adquirir este patrón en la web de Ana Valls haciendo click AQUÍ. Este patrón de costura es digital y podréis encontrarlo en español e inglés, además de disponer también de la versión en adulto. En mi caso esta opción está en espera porque tengo pensado hacer una versión propia para otoño y poder aprovechar mejor este patrón.

En mi caso elegí una tela de ALGODÓN con un estampado imitando la pata de gallo en rojo. Os diré que en su día la compré online y cual fue mi sorpresa cuando ví que la trama no era una pata de gallo original, sino un estampado. Así que… pasó a formar parte del almacén de telas. Hasta que se me encendió la bombilla con este patrón y la vi ideal. Viendo las fotos me parece una alusión perfecta a Londres por el contraste del rojo elegido con el cordoncillo azul klein. Un estilo de lo más vintage, recuerdo de los mandilones de cole 🙂


Respecto al PROCESO de costura y acabado… me resultó un poco complicado elegir talla por la amplitud del diseño, y tras varias medidas y comprobaciones decidí optar por la talla original, la de los 6 años que tiene Olivia. Decir que soy mujer de poca fe, porque también dudé en el escote y la manga, me parecieron piezas exageradas, pero nada más lejos de la realidad. Una vez probado el vestido, el cuerpo y la estructura de los hombros casan perfectamente en la niña. Si las que estais acostumbradas a coser prendas infantiles de ajuste, no dudeis como yo, es un vestido amplio y cómodo en todos los sentidos. Las instrucciones de costura se siguen con apoyo de gráficos muy claros. Está perfectamente detallado el paso a paso y no tendreis problema para seguirlos. Considero que es una opción muy interesante si quereis disponer de una prenda cómoda para vuestras niñas y más como posibilidad de ir a juego con ellas. Yo me lo apunto!

Gracias Ana por tu confianza. Besos

eLISA