Vestido para la hermana de la novia

Qué ganas tenía de enseñaros esta costura. A tiempo pasado puedo decir que estoy muy orgullosa de este trabajo, aunque me quitase horas de sueño y preocupaciones. Ha sido todo un reto. Y eso se lo debo a un tejido tan especial como complicado de coser: el GUIPUR. Os diré que se trata de un tejido sin fondo, se trabaja al aire sobre los hilos, como una tela de araña. El soporte provisional desaparece finalmente. Una vez terminado el guipur no reposa en nada, los motivos se sostienen entre ellos enlazados entre si o unidos por hilos lanzados, de ahí su complicación en la confección.

Este reto también se lo debo a Sofía, una amiga que ha demostrado una gran confianza en mi, y tanto que sí! La idea del vestido la tenía clara, y tras ver varias colores y combinaciones se decidió por un guipur magenta sobre un cuerpo y falda de crep y gasa color cereza. Su ESTRUCTURA la forman dos vestidos: uno de crep con falda en capa y cuerpo de escote corazón; y otro de cuerpo de guipur con escote barco, semi mangas y pico en espalda con falda de gasa en capa. Los dos vestidos irían unidos por un cinturón de crep cerrado en la espalda con una larga lazada.

 

Lo difícil comenzó desde el principio, cuando hubo que pensar en la cantidad de telas que necesitaba para cada pieza. Por un lado de guipur, cuyos 52€ el metro no deja a nadie indiferente. Y por otro lado la cantidad de gasa y crep para una falda larga cortada en capa. A raíz de esto… lo he pensado mucho y voy a contaros una ANÉCDOTA cuando fui con mi amiga a comprar la tela en una tienda física de Cambados (Pontevedra):

Nada más preguntar por los tejidos, la dependienda (señora mayor y dueña del comercio de toda la vida, que seguro que cose y muy bien…) me pregunta: Para qué? Aquí ya, se me empezó a tensar una vena 🙁 Pero yo que soy muy “ghiadiña” le cuento el proyecto. Con el crep y la gasa no hubo dudas, la señora nos cortó sin comentar, pero… ay miñanaiquerida cuando llegué al guipur! Yo le pedí 50 cms y me dijo que eso no me iba a llegar. Le insistí en que había medido y que iba a aprovechar los dos sentidos de las hojas, pero ni así la convencí. Seguía diciéndome que no me llegaría porque tenía mangas, y yo venga a decirle que no eran mangas completas, pero nada. La señora erre que erre. Y a lo mejor podía tener razón pero lo que de verdad me molestaba era ese tonillo de modista profesional discutiendo con una recienllegadaalacosturamevaadeciramiquellevotodalavidacosiendo! Afuuuu… y en medio Sofía, que no sabía qué decir. En fin, que cuando mi terquedad superó su insistencia me cortó el guipur con una frasecita final envenenada: Tú verás!

Moraleja: por mucha bloguer de costura que seas, no discutas subestimes la sabiduría de una vendedora de telas de toda la vida.  Eso sí, tengo en un atado el resto del guipur del que podría sacar cuatro mangas más.

Después de esta introducción llegó lo importante, pasar el patrón a la tela y meter la tijera. Fueron muchas horas de contemplación, giros y cambios de sentido. Hasta que por fin di con la zona para RECORTAR. En los perfiles del escote de la espalda tenía claro que las hojas iban iguales y de forma recta, pero en el caso del escote barco y las mangas, ahí había que jugar con el dibujo para recortar un perfil curvo. Además os diré que por supuesto, el guipur tiene un grosor exagerado que no permite costuras de más. Es por ello que las pinzas estaban totalmente descartadas. Así, hubo que dar forma al cuerpo con la tela puesta, ajustando hasta dar con el encaje perfecto.

Como ya os dije, debajo del guipur realicé un cuerpo en crep, palabra de honor con escote corazón y muy escotado en la espalda. Tuve que diseñar una MUSELINA previa para ver cómo sentaban las ballenas y elegir el grosor para un mejor refuerzo. Lo siguiente fue la falda de crep unida al cuerpo que haría la función de forro, y la falda exterior, de gasa hasta los pies y con una mínima cola atrás. La unión de las dos faldas a los dos cuerpos se realizó con una banda a modo de cinto, sólo sujeto en su perfil superior y suelto a partir de los márgenes de la esplada de guipur. Sofía lo quería muy largo y cerrado en lazada que ocultaría el final de la cremallera invisible con corchete.

Os imaginais mi cara después de la prueba definitiva? No me lo podía creer, ni en mis mejores sueños! Estaba super feliz, no sé. Super emocionada de verlo acabado y a Sofía el resultado le encantó. No sé como explicarlo pero merece la pena vivirlo porque eso no se paga con dinero. Fue un reto difícil pero estoy super orgullosa de este vestido.

Como si de un premio se tratase: quiero agradecerle a Sofía su confianza. Una hermana no se casa todos los días y ella me dejó trabajar sin cuestionar. Estabas guapísima Sofía! Gracias!

Ahora sí que es verdad! Happy sewing!

eLISA